Comisiones Obreras de Euskadi

lunes 13 de marzo de 2017

"Siento orgullo, pero también una sensación de responsabilidad enorme"

  • Toxo ha consultado con todas las organizaciones y Unai Sordo ha recibido un apoyo unánime

A pesar de contar con un total consenso de la organización para seguir, Toxo cree que ha llegado el momento de hacer realidad la renovación del sindicato, empezando por la secretaría general, "por coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, me echo a un lado y propongo a un dirigente de una nueva generación para liderar un tiempo de cambio dentro y fuera de la organización"

Fran Lorente

Fran Lorente

"El tiempo de la renovación es ahora. Tengo un nuevo mandato estatutario, pero creo que ha llegado el momento de pasar de las palabras a los hechos, y proponer a un dirigente capaz y 20 años más joven que yo, que cuenta con el apoyo de todas las organizaciones, para liderar CCOO. Nos hemos cansado de repetir que la renovación no puede esperar; hemos aprobado cambios de enorme trascendencia en el discurso sindical y en la estructura de la organización, hemos puesto en marcha un código ético, y hemos impulsado con decisión y coraje el funcionamiento transparente de CCOO. Con estos precedentes, debo asumir en primera persona esta realidad y por coherencia, responsabilidad y convencimiento renuncio a la reelección y propongo a Unai Sordo como el mejor candidato para pilotar el nuevo tiempo sindical".

Toxo se dirigió así al Consejo Confederal de CCOO, que en sesión extraordinaria, escuchó directamente su decisión de no continuar al frente del sindicato. Toxo quiso que el respeto a los órganos de dirección del sindicato fuese impecable. Primero, la Comisión Ejecutiva reunida ayer; posteriormente todos y cada uno de los secretarios generales; y finalmente el Consejo Confederal -máximo órgano entre congresos- fueron los primeros en conocer su firme voluntad de hacer realidad la renovación política y generacional, a partir de una explícita complicidad con la trayectoria histórica de CCOO. Sabía que contaba con el apoyo de la inmensa mayoría del sindicato para seguir; se encontraba con fuerzas para cumplir su tercer mandato estatutario; y precisamente, con la autoridad que le concede esta situación ha decidido impulsar él mismo los cambios, empezando por su propia persona. La propuesta de Toxo fue aprobada por 117 votos a favor y 6 abstenciones.

En CCOO basta un 10% de las firmas de las delegadas y delegados para presentar candidaturas a la secretaría general o a la comisión ejecutiva, y por lo tanto será el 11 Congreso el que tenga la última palabra. Aún así, Toxo ha querido con la misma normalidad de su renuncia, presentar a Unai Sordo como candidato, propuesta que ha recibido el apoyo muy mayoritario del Consejo Confederal. Unai Sordo, actual secretario general de CCOO de Euskadi, de 44 años, es un sindicalista de dilatada y acreditada trayectoria sindical, en un territorio difícil para el sindicalismo de clase y confederal como el de CCOO.

Toxo comenzó la reunión del Consejo con un reconocimiento y homenaje a las víctimas y familiares de los atentados del 11M de 2004, "una fecha especial, grabada para siempre en la memoria de este país", excusando el retraso de los compañeros y compañeras de CCOO-Madrid que estaban participando en el homenaje de la estación de Atocha.

Unai Sordo

En declaraciones a Europa Press, Unai Sordo ha afirmado que se trata de "un aval político" muy importante que este órgano se pronuncie en esos términos, pero ha advertido de que puede haber otras candidaturas.

Sobre su relevo en Euskadi, ha afirmado que quiere que la persona designada sea fruto del mayor consenso posible y que no va a interferir y designar "un sucesor o sucesora". "Lo tengo claro", ha apostillado.

El dirigente sindical vasco ha querido dejar claro que su designación no ha sido "un dedazo" y que se siente "producto de un consenso amplio" de la organización sindical de la que forma parte.

"CCOO son 17 organizaciones territoriales, y 7 organizaciones federales, 7 federaciones, cada una con su autonomía, con su análisis de la situación, y con sus propuestas y su posibilidad de plantear candidaturas. Evidentemente, cuando a mí se me plantea esto, con en nivel de consenso que a mí se me va transmitiendo en todo momento, pues creo que es evidente que se parte de una idea colectiva de que yo pueda ser la persona que sea secretario general", ha resaltado.

En esta línea, ha incidido en que es "perfectamente posible" que surjan otras candidaturas, --los estatutos de CCOO establecen la necesidad de que cada lista tenga el aval del 10% de los delegados-- ya que se va a celebrar "un congreso de 800 delegados".

Preguntado si sabía que podía ser designado, ha respondido que "de un tiempo a esta parte" sí que había habido conversaciones del actual secretario general con todas las organizaciones respecto a su continuidad.

"Cuando finalmente Fernández Toxo decide no continuar, yo tengo casi la obligación de corresponder y de alguna manera encabezar ese proyecto, y es cuando yo doy mi conformidad para encabezar ese amplio consenso y presentar una candidatura en el próximo congreso", ha aclarado.

Unai Sordo no ha ocultado que ha acogido su designación "con orgullo", pero también con "una sensación de responsabilidad enorme", por cuanto CCOO es "la organización sindical más grande de este país, un sindicato prácticamente con un millón de afiliados".

"Evidentemente, se tiene ese sentimiento de responsabilidad y de cierto vértigo pero, por otro lado, tengo la confianza de que esto es un proyecto colectivo, compartido por muchas personas, por muchas federaciones, y sobre todo por el activo más importante del sindicato, que son las personas que están en las empresas", ha afirmado.

Según sus palabras, esto es lo que le da tranquilidad, porque CCOO es una organización "muy sólida, que las ha visto 'de todos los colores' a lo largo de la historia". "Lo definiría un poco en eso, orgullo, sentido de la responsabilidad, pero también tranquilidad en que este es un gran proyecto colectivo", ha añadido.

Preguntado por los retos a los que se enfrentaría si sale elegido, Unai Sordo ha resaltado que principalmente se trata de concienciar a la clase trabajadora de la necesidad de estar organizados en los puestos de trabajo y, después, "desde esa fortaleza, ser capaces de cambiar la orientación de las políticas públicas que se vienen haciendo en los últimos tiempos".

"Es decir, revertir el camino de la austeridad, de la precariedad, de la pérdida salarial, de la pérdida de derechos sociales que se ha dado con la excusa o al calor de la crisis. Son los dos grandes retos que tiene que una organización sindical en el siglo XXI", ha apostillado.

 

"Siento orgullo, pero también una sensación de responsabilidad enorme"

lunes 13 de marzo de 2017

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